Esta tesis analiza los procesos de apropiación del lenguaje químico y de sus representaciones por estudiantes con discapacidad visual, con el objetivo de comprender cómo construyen significados y contribuir al desarrollo de prácticas pedagógicas inclusivas. La investigación adopta la Teoría Fundamentada en los Datos (Grounded Theory) (Charmaz, 2009), un enfoque interpretativo en el que la teoría emerge del análisis de entrevistas, registros en diario de campo y transcripciones de clases desarrolladas con estudiantes de la Asociación Jequieense de Ciegos (AJECE). Los resultados muestran que la comprensión del lenguaje químico no depende únicamente de la memorización, sino del uso de sus representaciones en prácticas sociales de enseñanza y aprendizaje. En este proceso, el lenguaje adquiere significado mediante la interacción, la manipulación de modelos táctiles y el empleo de descripciones verbales. Desde esta perspectiva, aprender química implica participar en juegos de lenguaje (Wittgenstein, 1999). La tesis también incorpora conceptos como affordance, proxémica, mereología, abducción y transducción, entendidos como fundamentos cognitivos e interaccionales del conocimiento químico. El estudio sostiene que la ampliación de las posibilidades de interacción, mediante ajustes espaciales y adaptaciones sensoriales, favorece la comunicación y el aprendizaje. Finalmente, argumenta que la enseñanza inclusiva de la química no consiste únicamente en adaptar prácticas para estudiantes con discapacidad visual, sino en construir una enseñanza fundamentada en los juegos de lenguaje, que considere la diversidad como punto de partida y promueva diferentes formas de expresión, pensamiento y aprendizaje.
This thesis analyzes the processes through which students with visual impairments appropriate the language of chemistry and its representations, aiming to understand how they construct meaning and to contribute to the development of inclusive pedagogical practices. The study adopts Grounded Theory (Charmaz, 2009), an interpretive approach in which theory emerges from the analysis of interviews, field notes, and transcripts of classes conducted with students from the Jequié Association for the Blind (AJECE). The findings show that understanding the language of chemistry does not depend solely on memorization but on the use of its representations within social practices of teaching and learning. In this process, language acquires meaning through interaction, the manipulation of tactile models, and the use of detailed verbal descriptions. From this perspective, learning chemistry involves participating in language games (Wittgenstein, 1999). The thesis also incorporates concepts such as affordance, proxemics, mereology, abduction, and transduction, understood as cognitive and interactional foundations of chemical knowledge. The study argues that expanding opportunities for interaction through spatial adjustments and sensory adaptations enhances communication and learning. Finally, it contends that inclusive chemistry education should not be understood merely as the adaptation of existing practices for students with visual impairments, but rather as an approach grounded in language games that takes student diversity as its starting point and promotes multiple forms of expression, thinking, and learning.