El presente trabajo, analiza la vinculación con la sociedad como variable estratégica de la gobernanza universitaria del sistema público ecuatoriano, con la Universidad Central del Ecuador (UCE) como caso de estudio. Parte de la paradoja que pese a ser función sustantiva junto con docencia e investigación, la vinculación se gestiona como trámite de cumplimiento para los entes de control, subordinada administrativamente y sin autonomía presupuestaria.
El diseño es mixto, principalmente cualitativo-prospectivo. Se aplicó el análisis estructural MICMAC sobre setenta variables, con entrevistas a directores de vinculación y a los subdecanos de veintiún Facultades, y se complementó con indicadores cuantitativos sobre veintiséis universidades públicas. Los principales hallazgos muestran concentración en el enfoque asistencialista; contrasta en la eficacia de gestión de convenios del sesenta y cinco por ciento y un coeficiente de transferencia científica de apenas dieciocho por ciento. Una regresión (y = 500 + 120x) relaciona la inversión en gobernanza técnica con el número de beneficiarios.
El marco teórico confronta la Nueva Gestión Pública con el Valor Público de Moore y la Triple con la Cuádruple Hélice, e incorpora a Freire para superar la extensión unidireccional. Los resultados confirman una gobernanza más jerárquica y normo-dependiente que reticular.
La propuesta central es crear el Vicerrectorado de Vinculación con la Sociedad y Transferencia del Conocimiento que otorga autonomía técnica y presupuestaria, modelo de gestión por resultados, gobernanza digital y un plan de implementación por fases. La investigación concluye que la vinculación debe ser principio rector de la gobernanza, no una función periférica.
This study examines university–society engagement as a strategic variable in the governance of Ecuador’s public higher education system, using the Central University of Ecuador (UCE) as a study case. It addresses the paradox that, although engagement is a core university function alongside teaching and research, it is managed as a compliance procedure for oversight bodies, administratively subordinated, and without budgetary autonomy.
The study adopts a mixed-methods, primarily qualitative and prospective design. MICMAC structural analysis was applied to seventy variables, alongside interviews with engagement directors and associate deans from twenty-one faculties. Quantitative indicators from twenty-six public universities were also analyzed. The findings reveal a strong concentration on an welfare approach, contrasting with a sixty five percent rate of effective agreement management and a scientific knowledge-transfer coefficient of just eighteen percent. A regression model y = 500 + 120x links investment in technical governance to the number of beneficiaries.
The theoretical framework contrasts New Public Management with Moore’s Public Value, and the Triple Helix with the Quadruple Helix. It also draws on Freire to move beyond unidirectional outreach. The results point to governance that is more hierarchical and rule-dependent than network-based.
The central proposal is to establish a Vice-Rectorate for University–Society Engagement and Knowledge Transfer, granting technical and budgetary autonomy and introducing results-based management, digital governance, and a phased implementation plan. The study concludes that engagement should be a guiding principle of university governance, rather than a peripheral function.